EL BURRO Y LA ESCUELA

Una y una, dos;  

dos y una, seis;   

el pobre burrito  

contaba al revés. 

 

-¡No se lo sabe!   

-¡Sí me lo sé! 

-¡Usted nunca estudia!    

-¡Dígame por qué!    

Cuando voy a casa   

no puedo estudiar. 

 

Mi amo es muy pobre,   

hay que trabajar. 

Trabajo en la mina   

todo el santo día.  

 

¡No me llame burro,   

profesora mía!   

      Gloria Fuertes