CASTAÑAS

ESCONDEN CASTAÑAS

LOS ERIZOS QUE ARAÑAN

Y TIENE SU MAÑA

PODERLOS PARTIR.

Y CUANDO EL ERIZO,

QUE ESCONDE CASTAÑAS,

POR FIN SU TESORO

NOS DEJA REUNIR,

¡QUÉ BUENAS CASTAÑAS,

SIN ERIZOS QUE ARAÑAN,

ASADAS O CRUDAS

VAMOS A CONSUMIR!

(BEGOÑA DÍAZ GARCÍA)